Rayos cósmicos y cambio climático

Cierto día de 1909, mientras México se encaminaba a una cruenta y violenta revolución, un físico jesuita de origen alemán llamado Theodor Wulf, tomaba consigo un aparatejo capaz de detectar partículas cargadas eléctricamente –como electrones e iones– en el ambiente y se dirigía por las calles de París hacia la Torre Eiffel.