Esa cosa llamada Centauro A y su halo

Una tarde del mes de agosto de 1826, el astrónomo escoces James Dunlop se preparaba como de costumbre para escudriñar el cielo nocturno desde la pequeña localidad de Parramatta, un suburbio del actual Sydney, en Australia.

La noche, el asombro y el Universo

Antes de entender definiciones, ecuaciones y diagramas, antes de añadir a mi vocabulario palabras como meteorito, emisión o extragaláctico era un niño que sentía asombro por todo aquello que tuviera que ver con el cielo nocturno. Salía al patio trasero de mi casa, esas noches frescas de febrero simplemente a ver las estrellas. Recuerdo un gran apagón ocurrido en la ciudad de Guadalajara a principios de los 90s; por lo menos para mí, aquella falla en una gran estación de distribución eléctrica muy al norte de la ciudad fue una bendición.