El asteroide Florence visita la Tierra y podrá verse con telescopios

Todos tenemos en mente alguna imagen o escena de película donde un asteroide impacta nuestro planeta. Es cierto, el peligro es latente, pero también se hacen muchos esfuerzos por descubrir y estudiar estas enormes rocas espaciales.

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Astrofotografía Circumpolar

El movimiento de los astros por la bóveda celeste ha cautivado a los humanos desde siempre. Para todas las culturas antiguas fue motivo de veneración, pero también de supervivencia, la forma más sencilla de medir el tiempo era mediante la observación de los cuerpos celestes. La regularidad en el desplazamiento de las estrellas, por ejemplo, barriendo el cielo desde este a oeste, despertó, en algún momento, la  curiosidad por investigar el porqué de este movimiento.

Hoy en día sabemos que es una ilusión, las estrellas parecen giran alrededor de nosotros, pero se trata de la rotación de la tierra sobre su propio eje. El movimiento aparente de las estrellas (aunque también el de los planetas y la Luna) fue central para mantener por más de un milenio, la errónea idea heliocéntrica, derrotada después del siglo XVI por Copernico, Galileo, Kepler y otros.

Algo que estoy seguro le gustaría a cualquiera, es poder capturar ese movimiento estelar en una fotografía. ¿Podemos lograrlo? ¿Qué tan complicado es? ¿Qué herramientas necesitamos? En realidad se trata de un experimento fácil, dinámico y recreativo. Veamos cómo podemos hacer una toma circumpolar.

¿Qué es una fotografía circumpolar?

Es la toma que se hace del trayecto que siguen las estrella a lo largo del cielo, apuntando y encuadrando nuestra imagen hacia los polos celestes. El resultado es un conjunto de rayas circulares, cada vez más largas, conforme nos alejamos de un punto, aparentemente central: los ejes de rotación de la Tierra o polos celestes.

Los polos celestes marcan el eje de rotación de nuestro planeta.

Desde el hemisferio norte este punto se ubica mucho muy cerca de Polaris, la estrella más brillante en la Osa Menor. A mayor distancia de los polos celestes los trazos de este a oeste irán haciéndose más rectos, llegando a marcar el ecuador con líneas casi verticales. Si continuamos la vista al hemisferio sur, por ejemplo, iremos encontrando semicírculos que atraviesan el cielo de sureste a suroeste. Por supuesto que en el hemisferio sur también se produce el mismo fenómenos, aunque ahí no hay una estrella brillante cerca del polo sur celeste y es algo más complicado encontrar el punto con precisión.

Hay que notar, como su nombre lo indica, que hay un círculo máximo fuera del cual la estrellas cercanas al polo celeste caen por debajo del horizonte. Así, una estrella circumpolar es aquella que vista desde una latitud dada en la Tierra, nunca se pone por debajo del horizonte, debido a su proximidad aparente a cualquiera de los polos celestiales.

Manos a la obra

La técnica consiste en apilar una serie de fotografías apuntando hacia un mismo sitio por un largo tiempo, entre mayor sea el tiempo, mayor será el efecto circumpolar. Al contrario que la astrofotografía de campo amplio, donde tenemos que seguir el movimiento de las estrellas y contamos con pocos segundos de exposición, en la técnica circumpolar podemos alargar los tiempos de exposición.

Aunque existen varias formas de captar una imagen circumpolar, describiré la que para mí es la más cómoda y sencilla.

Equipo que podemos utilizar para hacer fotografía circumpolar (Foto: GCM).

Material requerido

  • Cámara fotográfica (de preferencia DSLR con opciones de modificación de ISO, F-Stop y tiempo de exposición).

  • Objetivo de gran angular (puede ser los clásicos de 18 mm a 55 mm, que por lo general viene ya con las DSLR. Recomiendo usar el de menor distancia focal, en este caso 18mm).

  • Trípode o tripie (Para una estabilidad duradera, ya que la cámara permanecerá inmóvil durante un largo periodo de tiempo).

  • Disparador remoto o intervalómetro (indispensable para no usar el botón de disparo en la cámara y provocar vibraciones. Además con el intervalómetro podremos programar el numero de tomas, intervalos y tiempo de exposición, haciendo la actividad mucho más fácil).

  • Brújula o App (Stellarium es una buena recomendación) para orientarse hacia los polos celestes. Para quienes están en el hemisferio norte, deben ubicar la estrella Polaris.

  • Ubicar un lugar con poca contaminación lumínica.

  • Consultar el tiempo meteorológico para evitar sorpresas y contratiempos.

Una simple brújula nos puede ayudar a encontrar los polos (Foto: GCM)

Parámetros de la Cámara

Algunos de los puntos podrían cambiar dependiendo del equipo que se tenga, aunque en general aplican en la mayoría de los casos.

  • Objetivo con menor distancia focal. Como ya lo dijimos, usar entre 18 mm y 55 mm.

  • ISO 3200. Recuerda que a mayor ISO, mayor ruido (las imágenes se ven granulosas y con grandes pixeles). Además este parámetro depende mucho de la contaminación lumínica presente en el cielo. Puedes hacer algunas pruebas aumentando y disminuyendo el ISO.

  • Relación F/3.5 (esto nos permitirá captar un mayor número de estrellas).

  • Tiempo de Exposición, 20 a 30 segundos (en este caso no nos importa que haya desplazamiento estelar en la captura).

  • Número de tomas, 200 o más.

Una vez que seleccionamos el panorama, podemos comenzar a disparar (Foto: GCM)

Procedimiento

  1. Armar la cámara y programar los datos de ISO, F/, formato de imágenes, distancia focal y tiempo de exposición en la cámara.

  2. Armar el equipo, ajustar cámara al triple y conectar el intervalómetro.

  3. Con la brújula o App, ubicar el polo celeste y buscar el cuadro deseado para la toma (busquen paisajes, construcciones, etc. que enriquezcan la toma).

  4. Enfocar el lente a modo infinito.

  5. Desactivar el estabilizador de imagen (si se tiene).

  6. Comenzar la captura de imágenes.

  7. Transferir las imágenes en la computadora lo antes posible.

Si se siguió este procedimiento, el tiempo total de exposición se obtiene multiplicando el número de tomas por el tiempo de cada toma. Por ejemplo, si se hicieron 200 tomas de de 20 segundos, tenemos 4,000 segundo o unos 66.6 minutos.

Procesos con software

Para apilar o acumular todas las tomas y obtener las líneas circumpolares podemos usar programas especializados como Startrails, Photoshop o GIMP. El programa Startrails es realmente sencillo y muy recomendable. Una vez que tenemos nuestra imagen podemos resaltar y mejorar algunos aspectos, como contraste y brillo.

Trazo circumpolar en el hemisferio norte (Foto: GCM)

Algunos ejemplos

Como podemos ver, hacer astrofotografía circumpolar es relativamente fácil y las tomas que podemos lograr, echándole un poquito de imaginación y consiguiendo paisajes interesantes, pueden ser espectaculares. Espero que este artículo les haya sido útil y recuerden que es sólo una guía: hay varias formas de hacerlo. La clave es ser creativo y jugar y experimentar con su cámara.

Cualquier duda o pregunta estoy a tus órdenes en mi Blog.

Que tengan excelentes cielos oscuros y los dejo con una muestra de mi trabajo. Hasta la próxima.

Poner a punto el telescopio: armar y alinear

Siguiendo el hilo del post anterior, Mi primer telescopio, Primeros pasos, podríamos decir que ya fuimos a la tienda y salimos felices con nuestro telescopio. Ansiosos, lo armamos según el manual (como debe de ser) y lo sacamos al parque o la terraza. Aquí es donde tenemos que reunir toda nuestra paciencia y delicadeza para que la sesión sea fructífera. Igual que en el artículo anterior, hay puntos importantes que debemos tomar en cuenta y explicaremos a continuación.

Para comenzar, vamos a suponer que el instrumento que ustedes tienen es del tipo ecuatorial, similar a alguno de la imagen siguiente.

Monturas ecuatoriales

Abordaremos primero este tipo de monturas porque como ya lo mencionamos, representan un reto algo mayor que las altazimutales o las dobsonianas, pero además son bastante recomendables si se quiere hacer observación directa y astrofotografía.

Los dos puntos que abordaremos son, el balance de los instrumentos y la alineación.

El equilibrio es fundamental

Al mirar nuestra montura bien armada y bien nivelada con la horizontal, seguramente ya notamos que parte de la estructura del equipo es de aluminio (muchos fabricantes ofrecen trípodes o tripies de este material), lo cual algunas veces representa un problema, ya que algo que queremos es estabilidad y firmeza.

En la parte del cabezal de la montura, algo importante  que debemos notar es que algunos mecanismos, como los engranajes y los ejes, son pequeños, y deben funcionar libremente. Todos los tonillos y roscas deben tratarse con firmeza, pero sin exagerar al apretarlos.

Balance del telescopio en montura ecuatorial. (Spika)

Una vez que las piezas se mueven sin problemas, debemos colocar el tubo en la mordaza de la montura y ajustarlo muy bien, de manera que quede equilibrado, es decir, que no se caiga hacia el frente, ni hacia atrás, ni hacia los lados. Hay que recordar que los dos ejes de un montura ecuatorial siguen las coordenadas ecuatoriales, en ascensión recta (AR) y declinación (dec). Estas dos coordenadas corresponden a la latitud y longitud geográficas, respectivamente. Al mismo tiempo, la pesa del contrapeso debe estar equilibrada con el tubo, dejando sin problemas y bien liviano el eje en AR. Finalmente, al colocar nuestro telescopio, prácticamente en cualquier posición, ambos ejes deben girar sin problemas ni mayor esfuerzo.

Alineación al eje polar

Como ya lo mencionamos, todos los telescopios ecuatoriales tienen un eje de altitud, que debe estar alineado con el eje de rotación de la Tierra.

La lectura del círculo graduado en las monturas puede darnos una primera aproximación de la posición del eje polar.

En la imagen anterior notaremos la graduación que algunas monturas tienen y debemos posicionar la aguja indicadora en la latitud terrestre en la que nos encontramos. Este dato puede buscarse en Google Maps o en cualquier buscador de internet.

El eje que mueve la montura en AR debe apuntar al eje polar, así la montura está elevada un ángulo “a” que corresponde a la latitud.

 

Logrado esto, ponemos nuestro telescopio en las marcas de cero de ambos ejes, apretamos los embragues y lo apuntamos hacia la zona más cercana al punto polar (la estrella Polaris para el hemisferio norte) o polo celeste. Algo que puede ayudar a encontrar los ejes polares y las posiciones correctas en el cielo son las aplicaciones para dispositivos móviles que tienen un mapa celeste tipo planetario (Stellarium es una muy recomendable). Además, este tipo de Apps son bastante útiles para encontrar la posición de diversos objetos. Algunas monturas tienen un buscador (pequeño telescopio) de objetos, justo en el cuerpo de la montura, que iluminan un punto rojo o una retícula graduada que nos permite mirar la estrella polar y obtener una mejor alineación. Si nuestro objetivo no es hacer astrofotografía de larga exposición, la alineación hacia el eje polar puede ser aproximado y no demasiado preciso.

Debemos notar que si nuestra montura está alineada al polo celeste y buscamos con nuestro telescopio la estrella Polaris (por ejemplo, en el hemisferio norte), entonces al mover en AR debemos seguir observando a Polaris. De igual manera, si nuestra montura está alineada y buscamos con nuestro telescopio algún objeto con declinación 0°, es decir en el ecuador celeste, entonces al mover en AR debemos encontrar otros objetos con declinación 0°, sobre el ecuador celeste. Un aditamento bastante útil y común hoy en día es un puntero láser verde, que podemos colocar en el telescopio y alinearlo perfectamente.

Telescopio alineado al eje polar y observando en esa dirección.

Hasta aquí, hemos confirmado que el trabajo invertido es bastante y debemos cuidar mucho los movimientos bruscos en la montura, el telescopio y el trípode. Cualquier pequeño golpe podría mover nuestro apuntado y echar a perder el tiempo dedicado.

Una vez que volvemos a aflojar los embragues de los ejes en AR y dec, podemos usar alguno de los oculares disponibles e iniciar nuestra búsqueda por el cielo. Lo más recomendable es empezar con algún ocular largo, es decir, marcado con su distancia focal de 30 mm o más. Como lo veremos en otra oportunidad, cuanto más larga sea la longitud focal de un ocular, menor amplificación de las imágenes; cuanto más corta sea, mayor amplificación.

Uno de los primeros objetos que podemos observar es la Luna: es un objeto grande, brillante y fácil de ubicar. Si tenemos alguna aplicación o planisferio actualizado también podremos apuntar hacia los planetas que están disponibles a esa hora. Tanto la Luna como los planetas siguen movimientos sobre una franja más o menos definida del cielo, llamada eclíptica, de manera que sobre esa zona podremos encontrarlos en diversos horarios.

La eclíptica es el camino seguido por el Sol en su movimiento aparente en el cielo. Muy cerca de esa franja siempre encontraremos a los planetas y la Luna. Esta imagen del programa Stellarium muestra la madrugada del 30 de enero de 2016, cuando cinco planetas más la Luna estuvieron visibles al mismo tiempo.

Hay que notar que una vez que ubicamos algún objeto en el cielo, sólo necesitamos mover el eje en AR para seguirlo, siempre y cuando la montura esté correctamente alineada al eje polar.

En próximas entregas podremos abundar más sobre las posibilidades de observación que tenemos con nuestros telescopios o binoculares. Por lo pronto, una recomendación general es que una vez que han logrado armar y apuntar su telescopio, exploren el cielo de manera libre, sigan trazos al azar y barran el cielo nocturno hasta donde puedan, seguramente encontrar algún objeto interesante que llamará su atención.

Saludos y noches despejadas para ustedes.

Mi primer telescopio, primeros pasos

A todos, en algún momento de nuestras vidas, nos pica el bichito de observar el cielo nocturno y los astros. Quizás fuimos impulsados por algún amigo o por nuestra propia sed de conocimiento, después de leer un libro, ver algún documental o simplemente al darnos cuenta de que el universo guarda cosas increíbles.

Y por supuesto, llegado ese momento, también decidimos comprar nuestro primer telescopio. A casi todos nos ha pasado: llegamos a la tienda, el vendedor nos habla en términos desconocidos, frustrados terminamos comprando algo que no estábamos buscando, a los pocos días el equipo termina arrumbado en el armario y jamás logramos comprender cómo diablos funciona. Una clásica y triste historia.

¿Cómo elegir un telescopio? (Foto: S&T)

El objetivo de este artículo es ayudar, y en cierto modo acompañar, a todos quienes se han planteado adquirir un equipo astronómico. Desde luego que hay una gran cantidad de temas por tocar, pero comenzaremos por tres de los más importantes: cómo ubicamos objetos en el cielo, el instrumento óptico, es decir el telescopio, y el soporte o montura que mueve el telescopio de determinada manera.

Posiciones y coordenadas

Antes de hablar de los telescopios y las monturas, vale la pena recordar que para ubicar cualquier objeto en el cielo, podemos usar varios tipos de coordenadas. Dos de las más comunes son, las ecuatoriales, que van acorde con el movimiento aparente de la mayoría de los objetos celestes y por otro lado, las altazimutales, que consideran la posición con respecto al horizonte y al punto más alto en el cielo.

Dejaremos aquí las siguientes descripciones e imágenes, que serán de utilidad más adelante.

Coordenadas ecuatoriales: dividen el cielo en una malla con 24 hrs (ascensión recta o AR) y con 90° (declinación o dec). La AR corre de forma similar a los meridianos terrestres (longitud) y la dec a los paralelos (latitud). Pensando en la divición de las coordenadas, en AR tenemos aproximadamente 12 hrs que dividen el cielo que vemos en el día y 12 hrs de la noche. En el caso de la dec, la división es de +90° y -90° desde los polos norte y sur, respectivamente, hasta el Ecuador, donde dec es 0°.

Coordenadas altazimutales: en estas, el cielo se divide en aros concéntricos medidos en altitud desde el horizonte hasta el punto más alto en el cielo (zenith) y en acimut desde el norte, continuando 360° hacia el este.

Monturas

Conocer las posiciones y coordenadas en el cielo, nos da pie para describir los dos tipos de monturas mas usadas: monturas ecuatoriales y monturas altazimutales.

En las primeras, los ejes móviles se alinean con las coordenadas ecuatoriales, es decir, tienen un movimiento “natural” de los objetos celestes. En el segundo tipo, como su nombre lo indica, los ejes de movimiento responden a las coordenadas altazimutales.

En cuanto a su estructura, son fáciles de identificar: las ecuatoriales tienen una barra con contrapeso del lado contrario donde se coloca el telescopio y en las altazimutales el telescopio va montado en una especie de “U” o media “U” y no tiene ningún contrapeso.

Ambas monturas normalmente van sobre un trípode o tripie que permite moverlas hacia los polos celestes (por ejemplo, hacia la estrella Polaris en el hemisferio norte), esto en el caso de las ecuatoriales y por otro lado, hacia el punto cardinal norte cuando se trata de las altazimutales.

De izquierda a derecha: telescopio refractor en montura altazimutal, telescopio refractor Newtoniano en montura Dobsoniana, telescopio refractor Newtoniano en montura ecuatorial y telescopio catadióptrico en montura ecuatorial.

Tipos de telescopios

Ahora sí, podemos avanzar y hablar un poco de los tipos más comunes de telescopios, para hacer la mejor elección.

Algunos ejemplos de telescopios comerciales. De izquierda a derecha: refractor (negro), reflector Newtoniano (rojo), refractor (azul), reflector Newtoniano (negro), refractor (blanco), catadióptrico (amarillo) y refractor Newtoniano (negro).

Primero, los hay en tres tipos: refractores, reflectores y una combinación de ambos, llamados catadióptricos.

Los telescopios refractores constan de un tubo donde van montadas las lentes que concentran la luz en un punto focal.

Los telescopios reflectores constan de un tubo donde van montados los espejos, cuya geometría puede ser circular, parabólica o hiperbólica. La combinación de los espejos llevan la imagen hasta el punto focal.

El tercer tipo de telescopios cuya arquitectura combina lentes y espejos, son los catadióptricos y se muestran en la figura siguiente.

Algo que se debe tomar en cuenta antes de adquirir un telescopio es la calidad óptica de las lentes y los espejos.

Dibujo y diagrama de un telescopio refractor apocromático de 4 elementos ópticos. (Wikipedia)

En el caso de los telescopios refractores, la luz atraviesa las lentes y los distintos colores que la componen podrían enfocarse en lugares diferentes, provocando un problema llamado aberración cromática. El resultado será un imagen con bordes coloridos y no enfocada. Los telescopios que intentan minimizar este problema, pero no logran eliminarlo del todo, se llaman acromáticos y están formados de una o dos lentes de mediana calidad. Otro tipo de refractores, algo más sofisticados, son los apocromáticos, que al tener tres o más lentes producen imágenes muy nítidas, tanto para observar directamente como para tomar fotografías. La diferencia entre ambos tipos de refractores se ve reflejado en su precio y los apocromáticos son mucho más caros que los acromáticos.

Diagrama de un telescopio reflector Newtoniano. (Wikipedia)

En el caso de los reflectores, hay una mayor variedad: los hay del tipo Newtoniano, Cassegrain, Maksutov, etc. Los más sencillos, económicos y de una calidad óptica nada despreciable son los Newtonianos. Los de este tipo no presentan aberración cromática y básicamente están formados por tubo con una boca abierta y en el fondo el espejo que concentra la luz hacia un pequeño espejo plano, desde donde sale perpendicular al tubo, hasta el ocular. Los del tipo Cassegrain también cuentan con un tubo con una boca para que entre la luz y sea reflejada por el espejo principal. De ahí va a un espejo secundario convexo que refleja la imagen, ya no lateral del tubo, sino al centro del espejo principal, que consta de un orificio por donde pasa la luz al punto focal. Hablando de precios, otra vez, los Newtonianos son mucho más económicos que los Cassegrain.

Entonces, ¿qué compramos?

Conociendo ya los aspectos generales de los telescopios, podemos entender mejor las diferencias entre los productos que una tienda nos ofrece. Sin embargo, debemos atender a una consideración final.

Normalmente, todos pensamos que un telescopio sólo sirve para observar directamente con nuestros ojos. Y resulta que tiempo después descubrimos que algunas personas también pueden tomar fotos con su telescopio. Cuando eso pasa, ¡también nosotros queremos tomar fotos! De manera que la elección del instrumento adecuado se complica más.

Siempre habrá más posibilidades de elección que recursos para comprar. (Foto: scopereviews.com)

Sin entrar en detalles (que en un futuro podremos resolver), yo les recomiendo que si sólo quieren hacer observaciones, les bastará un reflector Newtoniano de 4 a 6 pulgadas de diámetro (10 a 15 cm), sobre una montura ecuatorial o altazimutal. Con esto, podremos disfrutar de muchas noches descubriendo el cielo.

Si lo que quieren es también incursionar en la fotografía astronómica o astrofotografía, les recomiendo un muy buen refractor apocromático, un Newtoniano o un Cassegrain, sobre una montura ecuatorial. Además, es indispensable que la montura tenga algún tipo de mecanismo electrónico para su desplazamiento mientras se toman las imágenes.

Probablemente la moraleja de este primer post es: comprar un telescopio no es cosa fácil y hay que pensarlo dos veces antes de adquirir lo que sea. Aún más, el mundo de la astronomía requiere avanzar poco a poco, leer e informarse mucho, preguntar a los más avanzados, etc., pero sobre todo, debemos disfrutar los que hacemos y lo que aprendemos.

Espero haber contribuido en los primeros pasos en la elección de su futuro primer telescopio y nos seguiremos encontrando por estas latitudes.

Saludos y noches despejadas para ustedes.

El cielo de Agosto

Estamos entrando a la mitad del verano en el hemisferio norte y del invierno en el sur, las temperaturas siguen extremas en muchos lugares del planeta y la temporada de huracanes avanza hacia los momentos más críticos. Pero también, tenemos eventos celestes que este mes resultan mucho muy interesantes, comenzando con el espectacular eclipse solar del día 21 y el máximo de la lluvia de meteoros perseidas el 12.

Eclipse total de Sol en marzo de 2016, visto desde Micronesia.

El “gran eclipse norteamericano” del próximo 21 de agosto esta causando mucho interés, sobre todo en el centro de Estados Unidos, el sur de Canadá y el Norte de México, lugares desde donde se podrá apreciar. Este es el primero en ser visible en la parte continental de Estados Unidos desde 1979 y el primero que recorre todo el país de oeste a este desde 1918. Por supuesto, los medios de comunicación están preparados para hacer transmisiones en vivo, la NASA tendrá una programación especial y muchos lugares por donde pasará la sombra ya se encuentran reservados por cientos de miles de observadores.

Por otro lado, la lluvia de meteoros perseidas se acerca a su máximo, aumentando bruscamente cerca del día 12, cuando se esperan más de 80 meteoros por hora, observados desde condiciones ideales. Por desgracia, este año la Luna estará bastante brillante (casi 70%) y cerca de la constelación de Perseo, impidiendo ver a plenitud el famoso evento anual.  Las perseidas son rápidas y muchas de ellas dejan trazos largos. Aun cuando no será la mejor de las lluvias de meteóros, bien vale la pena salir en la madrugada del sábado 12 y probar suerte.

Júpiter está encaminándose hacia el Sol y podremos verlo en las primeras horas de la noche, mientras que Saturno sigue brillante y espectacular, justo sobre la Vía Láctea. Venus sale por el horizonte este unas tres horas antes que el Sol y se mantiene como el tercer objeto más brillante en el cielo, sólo después del Sol y la Luna. Marte y Mercurio están bastante cerca del Sol y es imposible apreciarlos de manera segura y cómoda.

Cielo nocturno de agosto (Stellarium)

A continuación presentamos los eventos astronómicos más relevantes de este agosto.

7 de agosto

Luna llena. La Luna se ubica en el lado opuesto a la Tierra, desde el Sol, y se muestra completamente iluminada. Esta fase se produce a las 18:11 UTC (13:11 Mex).

7 de agosto

Eclipse parcial de Luna. Ocurre cuando la Luna pasa a través de la sombra parcial de la Tierra, o penumbra, y sólo una porción de ella pasa a través de parte más oscura, o umbra. Durante este tipo de eclipses una parte de la Luna se oscurece a medida que se mueve sobre la sombra de la Tierra. El eclipse será visible en la mayor parte de África oriental, Asia central, el Océano Índico y Australia.

Agosto 11,12

Lluvia de meteoros perseidas. Es una de las mejores lluvias de meteoros a observar en el año, generando hasta 80 meteoros por hora en su punto máximo. Es producida por el cometa Swift-Tuttle, que fue descubierto en 1862. La lluvia ocurre del 17 de julio al 24 de agosto, aunque con un máximo bien definido. El pico de este año será en la noche del 11 y madrugada del 12 de agosto. La Luna menguante opacará muchos de los meteoros más débiles, pero desde un lugar sin contaminación lumínica y despejado podrán apreciarse algunos eventos. Los meteoros parecen salir principalmente desde la constelación Perseo, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cielo.

El círculo amarillo marca la zona aproximada por donde parecen salir los meteoros perseidas.

21 de agosto

Luna Nueva. La Luna estará ubicada en el mismo lado de la Tierra que el Sol y no será visible en el cielo nocturno. Esta fase se produce a las 18:30 UTC (13:30 Mex.), que coincide con el máximo en el eclipse solar. Estos días son los mejores momentos del mes para observar objetos nocturnos débiles, como galaxias, nebulosas y cúmulos estrellas.

21 de agosto

Eclipse total de Sol. Un eclipse total de Sol ocurre cuando la Luna bloquea completamente el Sol, revelando la hermosa atmósfera externa del Sol, conocida como corona. La totalidad de este eclipse se dará sobre el territorio de Estados Unidos, llegando a ser parcial en el sur de Canadá, norte de México y la península de Yucatan. En las zonas norteñas de Colombia y Venezuela también se podrá apreciar hasta un 50%. El último eclipse total visible en los Estados Unidos ocurrió en 1979 y el siguiente será hasta 2024. El camino de la totalidad comenzará en el Océano Pacífico y recorrerá el centro de los Estados Unidos hasta llegar al extremo sureste, cruzando por 9 estados de EU. En México, el eclipse comenzará alrededor del medio día y terminará alrededor de las 15:00 hrs.

Simulación del momento del eclipse solar del 21 de agosto. Se ha quitado la atmósfera para reconocer los objetos en el cielo. (Stellarium)
Mapa del paso del eclipse de agosto 2017. (NASA)